[OPINIÓN] Mauricio Rondanelli: “Abejas en pandemia”

[OPINIÓN] Mauricio Rondanelli: “Abejas en pandemia”

Sabemos que las abejas cumplen un rol fundamental en la polinización de los cultivos, aproximadamente tres cuartos de éstos a nivel mundial dependen de los organismos polinizadores, mariposas, murciélagos, variedad de insectos y entre estos, las abejas. La abeja doméstica, notable himenóptero de amplia distribución en el mundo, poliniza y fabrica uno de los alimentos naturales de mayor consumo en el planeta a través de la historia de la humanidad, la miel. Pero esta mezcla dulce entre néctar y polen fabricado por la abeja para alimentar a la colmena y a otros seres vivos podría estar en peligro de desaparecer. ¿Por qué? simple, porque quienes la producen, las abejas melíferas, están muriendo. Contaminación; uso de pesticidas; cambio del uso de suelos; desaparición de su recurso alimenticio (deforestación, fragmentación de ecosistemas); urbanización, son algunos de los hechos que afectan dramáticamente a nuestras laboriosas obreras. Registros en varios países de Europa, Norteamérica, Argentina, por mencionar algunos de los grandes exportadores de miel han documentado cifras altas de muerte de abejas, una tendencia mundial en aumento desde aproximadamente el año 2005. Sin embargo, lo cierto es que hoy, en lo que va corrido de la pandemia por Covid-19, se ha observado un fenómeno que ha llamado la atención a científicos y organizaciones ambientales; están apareciendo las flores silvestres en las ciudades del mundo y con ello, el regreso de las abejas. Las medidas restrictivas aplicadas entre otras, al confinamiento, tráfico, construcción y contaminación han provocado el resurgimiento natural, el rebrote de la flora urbana, de esa que crece a orillas de caminos y vías y que aparentemente con la disminución de la intervención antrópica, en muchos países ha podido seguir el ritmo propio de la naturaleza sin intervención, para volver a florecer y con ello propiciar la llegada de insectos polinizadores, al menos así lo han reportado importantes centros europeos de conservación de plantas silvestres. Qué vital sería aprender de lo poco que se necesita para poder recuperar ambientes y vivir en armonía con la naturaleza. Por mientras, bien por ustedes abejas domésticas, no por nada fueron elegidas el 2019, por el Instituto de ciencia ciudadana Earthwatch de Estados Unidos, como el ser vivo más importante del planeta. ¿Qué duda cabe de ello?