[OPINIÓN] Jeanne Simon: “¿Cómo plebiscitar en tiempos de Covid-19?”

[OPINIÓN] Jeanne Simon: “¿Cómo plebiscitar en tiempos de Covid-19?”

Con el constante aumento en el número de contagios, hay voces planteando postergar el plebiscito para una nueva Constitución ya reprogramado para el 25 de octubre.

A pesar de los significantes desafíos asociados con realizar un plebiscito en plena pandemia, no se puede aplazar ni cancelarlo. Considerando que quedan 4 meses, es urgente definir y planificar un plebiscito seguro a la brevedad.

Además de preocupaciones sanitarias, expertos en elecciones enfatizan transversalmente la importancia de la confianza ciudadana en los resultados y esa depende de estrictos estándares de seguridad, secreto, precisión, eficiencia, integridad e igualdad.

En este contexto, realizar la votación presencial es posible, pero presenta complejidades. Aunque Corea del Sur lo implementó con éxito, su realización en Chile implicaría un importante proceso de preparación en medidas sanitarias para todas las personas participando y, en especial, los y las vocales de mesa. La alta posibilidad de contagio seguramente generaría una baja en participación por el electorado con mayor riesgo, la tercera edad. Además, generaría aglomeraciones de personas si se realiza en sólo un día y se podría amenazar su realización si hubiera un aumento en contagio cercana a la fecha.

El voto electrónico tampoco es una solución adecuada porque distintos estudios visibilizan que un sistema seguro es difícil implementar en el corto plazo. Además, considerando la brecha digital, el uso del voto electrónico podría profundizar la actual brecha socioeconómica en el voto.

Una tercera opción es el voto en papel, pero vía correo, un método usado comúnmente en numerosos países. Por ejemplo, en el estado de Oregon (USA), se realiza todos sus procesos eleccionarios de esta manera hace casi 20 años. Además, varios estudios y las últimas primarias en Estados Unidos, han mostrado que la participación electoral ha aumentado con este tipo de voto, en especial entre votantes de bajos recursos.

Aunque la organización del proceso presenta desafíos, el voto por correo es la mejor opción porque se puede enviar el voto con bastante facilidad a todo el electorado. Quizás el desafío más importante es el conteo, porque primero se requiere verificar las firmas en el voto y en el sobre. Para asegurar un proceso transparente, la mejor manera es constituir mesas de vocales en cada comuna para revisar y después contar los votos, usando datos de Registro Civil y de Servicio Electoral. Con un proceso bien diseñado y comunicado, se puede recuperar nuestra fortaleza democrática, realizando un plebiscito seguro y confiable.